El doctor Juan Carlos Castillo, del centro de reproducción FIVV, ha pedido generalizar la sustitución del actual medicamento que se suministra a las donantes de óvulos (HGG) por otro que "produce el mismo efecto pero sin los efectos secundarios", como náuseas, vómitos o hinchazón abdominal.
Así, destacó en rueda de prensa con motivo del primer aniversario de la clínica, que en el foro celebrado recientemente en Copenhague de Reproducción Humana, en el que participó, se debatió sobre las ventajas de incluir en el protocolo de donación el Decapeptyl, un análogo de la GnRH (hormona liberadora de gonadotropinas) que se utiliza durante la estimulación de la ovulación en un ciclo de fecundación in Vitro o de ICSI.
Entre ellas, citó que se reduce la duración a 9 días frente a 21, impide que se produzcan complicaciones como la hiperestimulación, que en algunos casas requiere hospitalización. Además, indicó que al presentar menos complicaciones se reduce el número de controles de 6 a 3 y la menstruación regresa a los cinco en lugar de dos semanas, lo que psicológicamente ayuda a las mujeres al tener la sensación de que "todo vuelve a la normalidad". De hecho, apuntó que el grado de satisfacción de las mujeres es de 9,6.
Según dijo, "además, de ser muy aceptado ofrece unos resultados "excelentes" con una tasa de embarazado que alcanza el 65 por ciento teniendo en cuenta que la edad media de las donantes era de 25 años y el promedio de óvulos donados de 16...
Fuente: EUROPA PRESS - europapress.es , enero del 2010



